Grupo Marsans quiere dejar la puerta abierta a inversores argentinos y reducir su participación de control en Aerolíneas Argentinas como parte de un esfuerzo por aliviar las tensiones políticas y el malestar laboral que rodea a la compañía aérea argentina. Un portavoz de Marsans confirmó el martes que su accionista de referencia, Gonzalo Pascual, volará a Buenos Aires en los próximos días para concretar los detalles de un acuerdo alcanzado recientemente con el gobierno argentino para permitir la entrada a inversores locales argentinos en la principal aerolínea de Argentina.
Bajo los términos del acuerdo, Marsans reduciría su participación en Aerolíneas Argentinas del 95% al 35%. La medida busca aliviar las tensiones que rodean a la aerolínea, afectada por huelgas, disputas laborales, considerables retrasos, situaciones que han despertado las críticas del gobierno y han enfurecido a los pasajeros a lo largo de los años. El acuerdo estaría supuestamente apoyado por el gobierno español y se parece a la reestructuración llevada a cabo recientemente por Repsol YPF SA (REP), que ahora tiene como principales accionistas a un grupo de inversores locales. Bajo los términos del acuerdo, el gobierno argentino elevaría su participación en Aerolíneas del actual 5% al 20%. Otro 35% sería adquirido por inversores locales, un 5% por empleados de la aerolínea y el 5% restante por el gobierno provincial de Argentina, explicó un portavoz, que confirmó las noticias de prensa. Aunque no se desvelaron los términos financieros del acuerdo, la operación podría ascender a unos US$1.000 millones. Los medios argentinos y españoles han señalado como posibles inversores a Juan Carlos López Mena, propietario del operador de transbordador Buquebus, y Jorge Brito, responsable de Banco Macro SA (BMA).