Los precios de los bienes importados en Estados Unidos registraron en junio su mayor aumento en casi dos décadas luego que el aumento en los precios del crudo y la debilidad del dólar redujeran aún más las posibilidades de un período prolongado de deflación.
No obstante, a medida que los precios del petróleo retroceden a menos de 60 dólares por barril este mes y que los salarios en Estados Unidos no muestran variación, es improbable que la inflación eche raíces.

Los precios de las importaciones ascendieron en junio un 3,2% mensual, informó el viernes el Departamento de Trabajo, e igualaron así su mayor incremento mensual desde septiembre de 1990. También subieron un 3,2% en noviembre de 2007.

Los economistas esperaban, en promedio, un alza del 2,3%, según un sondeo de Dow Jones Newswires. Sin embargo, los precios de los bienes importados cayeron un 17,4% frente a junio de 2008. Y si bien los precios de las importaciones de petróleo subieron un 20,3% respecto de mayo, un máximo de 10 años y la quinta alza mensual consecutiva, cayeron un 45,9% frente al mismo interanual.

Si se excluye el petróleo, los precios de las importaciones subieron apenas un 0,2% frente a mayo.

Según el informe, los precios de las importaciones de bienes básicos y suministros industriales, excluido el petróleo, ascendieron en junio un 0,7%.  Los precios de las importaciones de automóviles avanzaron un 0,1%.

Los precios de las importaciones de bienes de capital cayeron un 0,1% y los de los de los bienes de consumo, excluidos los automóviles, sumaron un 0,1%. Los precios de los alimentos subieron un 0,5% frente al mes previo.

Por otra parte, los precios de las exportaciones estadounidenses ascendieron un 1,1% mensual el mes pasado, pero registraron una caída del 6,4% frente a un año antes.