Los administradores nombrados por el Banco de España para gestionar a partir de ahora Caja Castilla-La Mancha (CCM), que fue intervenida esta fin de semana por el organismo supervisor, no descartan a priori ninguna solución a la falta de solvencia de la entidad financiera, pero buscarán la "menos gravosa" para el erario público, según informaron a Europa Press en fuentes del Ministerio de Economía y Hacienda. De esta forma, los nuevos gestores de la caja manchega que, según estas mismas fuentes, van a actuar de forma "totalmente autónoma", no descartan ni la posibilidad de sanear la entidad para después venderla o facilitar la fusión con otra entidad, o bien liquidarla cuando todos sus compromisos con ahorradores e inversores estén cumplidos.