Los ingresos personales crecieron un 0,4% en junio frente a la subida del 0,6% que esperaban los analistas. En tanto, los gastos crecieron un 0,1% cuando lo previsto por el mercado era el 0,2%. Por su parte, la inflación asociada al consumo, el deflactor, subió un 0,1% dejando la tasa interanual en el 1,9%, una zona en la que la Reserva Federal se siente cómoda porque su objetivo oficioso es de entre el 1 y el 2%. Este el mínimo de tres años.