Tres bancos de Reino Unido podrían tener que pagar más de 10.000 millones de dólares al Gobierno de Estados Unidos como parte de las duras medidas que impondrá a las entidades financieras rescatadas por los contribuyentes, según informa el viernes el diario británico The Times.  Royal Bank of Scotland (RBS), controlado en un 84% por el Gobierno de Reino Unido, podría tener que desembolsar casi 1.000 millones de dólares a Estados Unidos en la próxima década por el nuevo impuesto anunciado por la Administración Obama, señala The Times.