La economía global está todavía desacelerándose pero hay indicios de que puede estar cerca el punto de inflexión, en opinión de los gobernadores de los bancos centrales. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, que preside el encuentro en el Banco Internacional de Pagos, indicó que es fundamental que vuelva la confianza para que la economía se vuelva a poner de pie. "Estamos en una situación en la que todavía observamos una desaceleración de la economía", expresó en un resumen de las conversaciones en Basilea.
Hay también algunos elementos positivos que no valoran los inversores y los mercados financieros en su justa medida, como el descenso de los precios de las materias primas y del petróleo, los paquetes de estímulo fiscal y el compromiso de los gobierno para que las grandes instituciones financieras no quiebren.

"Estamos identificando un número de elementos en la economía global...que son expansionistas", dijo Trichet, que además preside el G10 de bancos centrales. "Tenemos un número de elementos que sugieren que nos acercamos al momento en el que tendremos un repunte".

Los grandes bancos centrales han reducido sus tipos de interés y los gobiernos han incrementado el gasto ante una crisis de los mercados financieros que se ha extendido a los países emergentes y ha sumido a los desarrollados, entre ellos Japón, EEUU y la zona euro, en una recesión.

Trichet destacó que las instituciones internacionales prevén una contracción económica este año en los países industrializados y un crecimiento plano globalmente antes de que se produzca el repunte en 2010.

Agregó que no existe la posibilidad de una deflación a nivel global pero que es importante que los bancos centrales mantengan las expectativas de inflación ancladas.