La agencia de calificación de riesgo crediticio augura que los bancos británicos perderán durante la crisis unos 275.000 millones de euros. Hasta la fecha han sufrido números rojos de 125.000 millones, y Moody's vaticina otros 150.000 millones de pérdidas en los próximos 12-18 meses, como reflejo de la severa crisis de la economía británica, y de un mercado inmobiliario que podría sufrir desplomes en el precio de hasta el 40%.