Las ventas de casas nuevas en Estados Unidos aumentaron un 2,8% en julio y alcanzaron un ritmo anual de 870.000 unidades, mientras que el inventario de viviendas a la venta cayó por cuarto mes consecutivo, informó hoy el Departamento de Comercio.
Este dato alentó a los mercados bursátiles y trajo un indicio de posible alivio en el sector inmobiliario sumido en una recesión desde hace más de un año y medio. Desde julio de 2006 el ritmo de ventas ha caído un 10,2%. Los inventarios de casas a la venta bajaron un 1% y quedaron en 533.000 unidades, la cuarta disminución mensual consecutiva. Al ritmo de ventas que hubo en julio, el inventario equivale a un suministro de 7,5 meses, mientras que en junio el inventario representaba 7,7 meses. En comparación con julio de 2006, los inventarios han bajado un 7%. El precio medio de ventas en julio, según el gobierno, fue de 239.500 dólares, un 0,6% más que un año antes.