Las solicitudes de suspensión de pagos en EEUU registraron un incremento del 33% entre julio y septiembre respecto al mismo periodo del año anterior, hasta un total de 388.485 quiebras, según los datos publicados por la Administración de EEUU, lo que representa la cifra más elevada en cuatro años. En concreto, los registros oficiales señalan que las solicitudes de suspensión de pagos de particulares aumentaron un 33%, hasta 373.308, mientras que las presentadas por empresas aumentaron un 32%, hasta 15.177 solicitudes. En el conjunto del año judicial en EEUU, del 1 octubre de 2008 al 30 de septiembre de 2009, las solicitudes de bancarrota en tribunales federales alcanzaron un total de 1,4 millones, un 34,5% más que en el ejercicio precedente, cuando se presentaron 1,04 millones de peticiones.