Las reservas estadounidenses de crudo subieron en 2,4 millones de barriles a 316,1 millones en la semana que finalizó el 18 de abril, según el Departamento de Energía (DOE). Las reservas de gasolina bajaron en 3,2 millones hasta 212,6 millones mientras que las de destilados bajaron en 1,4 barriles hasta 104,7 millones. Los expertos habían pronosticado un aumento de sólo dos millones de barriles.
Los analistas consultados por Thomson Financial esperaban un aumento de 1,8 millones de barriles de crudo, mientras que preveían caídas de 2,1 millones de barriles para la gasolina y de 400.000 para los destilados. Tras conocerse estos datos, el crudo ligero de referencia en Nueva York se descontaba 65 centavos a 117,30 dólares.