En concreto, explica que la deuda financiera acumulada por las empresas del sector (143.000 millones de euros a finales de 2006) representa "tan sólo" el 43% sobre el conjunto de los activos de que disponen estas sociedades, mientras que "no se puede hablar de desequilibrio hasta que no se llega al cien por cien".Esta situación deja margen para que las empresas
recurran a la desinversión en activos para ganar liquidez y reducir la deuda financiera a corto plazo, si bien Fernández cree que hay que hacerlo con cautela ya que puede conducir a una "descapitalización excesiva" de las empresas y a la reducción de los resultados potenciales en el futuro.
La economía española, sin sustitutoDurante la presentación, el consejero delegado de Analistas Financieros Económicos (AFI), Angel Berges, ha incidido en que la economía española "no tiene otras válvulas para compensar el efecto adverso en el empleo y el PIB derivados de la caída del sector inmobiliario".En este sentido, ha señalado que este mercado restará al PIB el 0,5% en 2008 y el 1,1% en 2009, con la consecuente reducción de crecimiento de una economía que en los últimos años ha dependido del sector constructor.Sobre los efectos que esta situación tendrá sobre el empleo, el estudio Planner-Asprima
que este a se inicien el menos de viviendas (en torno a 400.000 viviendas), lo que provocará que 261.000 personas pierdan sus puestos de trabajo en 2008.