Las garantías estatales para los depósitos de los ahorradores en el sistema bancario alemán son válidas "para siempre" y no sólo mientras dure la actual crisis financiera, dijo hoy el portavoz del Ministerio federal de Finanzas, Torsten Albig. Las garantías presentadas en una declaración conjunta de la canciller alemana, Angela Merkel, y el ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, cubren las cuentas bancarias, las cuentas de ahorro y los depósitos a plazo fijo de los ahorradores privados. Albig explicó que esta última diferencia el modelo alemán del irlandés, en donde las garantías estatales también protegen a los inversores institucionales. En caso de que se llegase al extremo de que el Estado tuviese que responder por los depósitos de los ahorradores, el dinero necesario saldría, según Albig, de los presupuestos públicos.
En ese caso, el parlamento tendría que ser consultado pero tanto Albig como el portavoz del gobierno subrayaron que el apoyo de los diputados se da por descontado, puesto que los dos grupos parlamentarios de la gran coalición respaldan la declaración de Merkel y Steinbrück sobre las garantías a los ahorradores. "La declaración de la canciller y del ministro de Finanzas fue la expresión de la voluntad de que ningún ahorrador pierda un solo euro en esta crisis", dijo Albig. El jefe del Partido Liberal (FDP), el principal partido de oposición, Guido Westerwelle, criticó que el parlamento no sea consultado de antemano para legitimar "el cheque en blanco más grande ofrecido por un gobierno en la historia de Alemania". Esa declaración estuvo motivada por la convicción de que había que tranquilizar a los ahorradores para prevenir posibles reacciones de pánico, después de que se detectó que en otras partes de Europa el monto de las retiradas de depósitos bancarios estaba en aumento. Pese a la declaración, el gobierno ha subrayado que espera que las seguridades del sistema bancario sean suficientes. La discusión sobre la crisis financiera se ha recrudecido en Alemania debido a las serias dificultades por las que pasa el instituto Hypo Real State (HRS), que ha hecho necesario un plan de rescate, con una línea de liquidez abierta por los bancos -de 50.000 millones de euros- y una garantía ofrecida por el gobierno. A ese respecto, Albig se mostró convencido de que el plan de rescate salvará al HRS, al que calificó de un consorcio sólido que pasa por serios problemas de liquidez en un momento difícil para todo el sistema financiero.