Las exigencias del Banco de España están alargando los trámites para que se materialice la primera fusión de cajas catalanas, protagonizada por Caixa Girona, Manlleu, Sabadell y Terrassa, y pueden suponer el retraso de su puesta en marcha, prevista inicialmente para el 1 de enero de 2010. Así, las asambleas, que estaban previstas para finales de noviembre según el calendario de verano, pasarán a celebrarse en diciembre, según los nuevos cálculos, y la nueva entidad producto de la fusión será realidad durante el mes de enero o incluso febrero, pero no el primer día del año.