El sector de transporte aéreo perderá este año 6.100 millones de dólares (3.900 millones de euros) si el precio del combustible se mantiene en 135 dólares por barril el resto del ejercicio, advirtió el director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Giovanni Bisignani. En el discurso inaugural de la 64 asamblea general anual de esta organización que se celebra en la ciudad turca de Estambul entre hoy y mañana, Bisignani señaló que por cada dólar de aumento del precio del petróleo, los costes de las compañías aéreas se incrementan en 1.600 millones de dólares. Partiendo del precio medio del petróleo de 107 dólares por barril en los cinco primeros meses de 2008, las pérdidas del sector se situarían en 2.300 millones de dólares al cierre del presente ejercicio, cifra que en estos momentos parece demasiado optimista para Bisignani.
Así, el pronóstico que la asociación hizo en marzo -con el precio de 86 dólares por barril- de un beneficio de 6.800 millones de dólares para el conjunto de aerolíneas en 2008, se ha reducido a 4.500 millones y podría menguar aún más si el precio del crudo se mantiene o supera el nivel actual. De la misma forma, la factura de queroseno supondrá 176.000 millones de dólares para el conjunto del ejercicio y el 34% de los costes operativos de las compañías aéreas. Es decir 40.000 millones más que hace dos años, cuando dicha factura alcanzó 136.000 millones de dólares y representó el 29% de sus costes. Si nos remontamos a 2002, al queroseno le correspondió sólo el 13% de los costes totales con 40.000 millones de dólares por dicho concepto. En 2007, la industria de transporte aéreo obtuvo un beneficio de 5.600 millones de dólares, con el precio medio del combustible de 73 dólares por barril, que fue el primero desde el año 2000. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU, el sector ha trabajado "duro" para mejorar un 19% su eficiencia de combustible, además de reducir un 18% el resto de los costes, recordó el director general de la IATA, y advertió de que la industria necesitará más cambios urgentes para sobrevivir la actual crisis.