Las compañías aéreas españolas facturarán unos 8.350 millones de euros este año, lo que supone un descenso del 16% respecto al ejercicio anterior, en el que permaneció prácticamente estancada, al crecer un 0,6%, según un informe de la consultora DBK, que destaca que este descenso afectará a todos los segmentos de negocio.
La contracción de la demanda configura un marco de competencia adverso para los próximos meses que motivará que las aerolíneas sigan reduciendo su oferta y sus costes, en un contexto en el que el precio aumentará su importancia como factor de decisión para consumidores y empresas.

Para el próximo año, la consultora pronostica un comportamiento menos negativo, con descenso próximos al 1% en los segmentos de pasajeros y carga y una evolución algo más favorable del área de aerotaxi.

Tras el período de crecimiento que venía registrando el sector, con una tendencia de incremento sostenido en el tráfico de aviones, pasajeros y carga, la desfavorable evolución económica ha determinado desde la segunda mitad de 2008 un sensible deterioro de la demanda.

En 2008 la facturación agregada de las compañías aéreas españolas se situó en unos 9.950 millones de euros, lo que supuso un incremento de sólo el 0,6% respecto al ejercicio anterior. Esta tasa contrasta con las obtenidas en 2007 (+8,0%) y 2006 (+13,9%).

El transporte de pasajeros registró un crecimiento de sólo el 0,7%, hasta alcanzar los 9.346 millones de euros en 2008. El subsegmento de transporte regular absorbió en torno al 88% de esta cifra (8.217 millones de euros). El transporte no regular de pasajeros cayó un 12%, acentuando de este modo su tendencia descendente.

El alza del precio de los carburantes durante el año 2007 y, sobre todo, la primera mitad del ejercicio 2008 motivaron una significativa caída de la rentabilidad de las empresas de transporte aéreo. El deterioro fue especialmente intenso en el último año, en un contexto en el que en la última parte del ejercicio se produjo una sensible contracción de la demanda.

En febrero de 2009 existían 81 compañías autorizadas para ejercer actividades de transporte público aéreo de pasajeros, mercancías y/o correo. De éstas, tan sólo 29 disponían de una licencia Tipo 'A', es decir, con autorización para la explotación de servicios aéreos sin limitación de capacidad, mientras que las 52 compañías restantes contaban con una licencia Tipo 'B', con limitación de capacidad en la explotación de sus aviones.

EMPLEO, TENDENCIA A LA BAJA

Según el informe, las dificultades financieras derivadas del aumento de los costes y de la disminución de la demanda han provocado el cierre de diversas empresas en los tres últimos años. El volumen de empleo generado por las empresas del sector mantiene también una tendencia a la baja. En 2008 se situó en unos 35.000 trabajadores.

La estructura de la oferta sectorial muestra un grado de concentración muy alto, especialmente en el segmento de trasporte de pasajeros. Las tres principales compañías en términos de facturación en el sector -Iberia, Air Europa y Spanair- alcanzaron en 2008 una participación próxima al 70% del negocio generado por las compañías españolas.