Los españoles ahorraron en un año el 9,9% de su renta disponible de acuerdo con los datos del tercer trimestre de 2007 y, aunque la tasa fue sensiblemente inferior en ese período -del 4,8%-, mejorará en los próximos meses según los expertos. Los analistas consultados coincidieron en que la desaceleración económica conlleva una importante moderación del consumo que hará repuntar en alguna décima la tasa de ahorro en los próximos meses.
Según la estadística del tercer trimestre sobre Cuentas no financieras trimestrales de los sectores industriales, que incluye hogares, empresas, administraciones públicas e instituciones financieras publicada hoy por el INE, la tasa de ahorro de los hogares fue del 4,8% de su renta disponible, un punto menos que hace un año. Además, en doce meses (del cuarto trimestre de 2006 al tercero de 2007) la tasa disminuyó tres décimas con respecto al mismo periodo precedente, hasta situarse en el 9,9% de su renta disponible. El ahorro de los hogares unido al saldo positivo de 300 millones por las transferencias netas de capital no fue suficiente para financiar la inversión del sector, que alcanzó los 24.994 millones de euros en el tercer trimestre e hizo incrementar en el 6,8% la necesidad de financiación de los hogares, hasta los 17.170 millones. Para Nuria Bustamante, analista de Caja Madrid, estos datos no recogen los cambios del ciclo económico que ya han empezando a producirse y responden al modelo de crecimiento anterior, en el que las familias consumían mucho, aumentaba su necesidad de financiación por la alta inversión en vivienda y se reducía su tasa de ahorro. Esta situación, según Bustamante, comienza a corregirse ahora, por lo que la caída de la tasa de ahorro se frenará este año e incluso podría repuntar ligeramente. El director de Coyuntura Económica de Funcas, Angel Laborda, considera "normal" que en épocas de bonanza baje la tasa de ahorro porque se crea mucho empleo, las familias se embarcan en más gastos, ven el futuro con más expectativas y ahorran menos. El cambio de clima económico -que no recoge los datos de septiembre-, unido a la inflación, ha hecho que los hogares pierdan poder adquisitivo, lo que llevará a un menor ritmo de crecimiento en uno o dos años y ello permitirá aumentar la tasa de ahorro y reequilibrar las "maltrechas" finanzas de las familias por el endeudamiento. En opinión de Carlos Maravall, de Analistas Financieros Internacionales (AFI), el dato no es tan malo si se compara con el de otras economías, entre las que citó la estadounidense, cuya tasa de ahorro es negativa. Maravall indicó que el tercer trimestre del año siempre suele ser malo para el ahorro porque las familias vuelven de las vacaciones y tienen que hacer frente a los gastos escolares. Respecto a un posible repunte de la tasa de ahorro, este experto advirtió de que un aumento del ahorro repercutiría en el consumo y ello afectaría al PIB, y dijo que es "la serpiente que se muerde la cola". Para Gregorio Izquierdo, del Instituto de Estudios Económicos (IEE), la tasa de ahorro, que se ha deteriorado en los últimos años, es uno de los "grandes problemas" de la economía española, que explica grandes desequilibrios como la inflación, el déficit exterior y el alto endeudamiento. Otro problema, según Izquierdo, es que el desarrollo del Estado de bienestar, que debe servir para ayudar a los colectivos más necesitados, tiene el "perverso" efecto de que desalienta el ahorro porque las familias creen que el Estado va a cubrir sus necesidades. Por otra parte, la renta disponible de las empresas cayó un 69,1% en el tercer trimestre, mientras que la de las Administraciones Públicas creció un 17,8% y la de las instituciones financieras un 78%. Como resultado de la actuación de todos los sectores institucionales, la economía tuvo una necesidad de financiación frente al resto del mundo de 24.868 millones (3.807 millones más que hace un año).