A pesar de la reciente rebaja de la calificación de la deuda pública estadounidense y de las preocupaciones que rodean a su economía, Mike Clarfeld, gestor de inversiones en ClearBridge Advisors, filial de Legg Mason, explica las razones por las que en su compañía continúan teniendo una opinión positiva sobre la renta variable estadounidense.
«En este momento, creemos que la tendencia que experimentará la renta variable será más alcista que bajista. A pesar de las numerosas incertidumbres que existen en el mundo, creemos que la renta variable estadounidense representa una atractiva oportunidad de inversión. Las empresas norteamericanas se encuentran en buena forma, los márgenes de beneficio están en máximos históricos, los balances gozan de solidez y cuentan con abundante flujo de caja».

«En estos momentos, los dividendos representan uno de los más poderosos focos de interés para los inversores. Los dividendos se encuentran en niveles atractivos y pueden constituir un importante factor de rentabilidad en el futuro. En cuanto a los valores de gran capitalización, que es donde creemos que se encuentran las grandes oportunidades, se pueden encontrar grandes empresas con alrededor de un 3% de rentabilidad por dividendo. Teniendo en cuenta la solidez de los balances, la rentabilidad, así como las valoraciones y dividendos, somos bastante optimistas acerca de las empresas de gran capitalización».

«La robustez de los beneficios se debe a múltiples razones, como la globalización, que consta de dos elementos que contribuyen a este éxito: uno es la creciente demanda procedente de los mercados emergentes, que está impulsando el crecimiento de los ingresos de las grandes empresas multinacionales; el otro es la presencia de fabricantes de bajo coste, que ha reducido el coste base y elevado los márgenes de beneficio para estas empresas».

«Estas empresas cuentan con una importante cantidad de flujo de caja que pueden poner en funcionamiento para aumentar la rentabilidad para los accionistas, ya sea en forma de dividendos, recompras de acciones o fusiones y adquisiciones».

Una mirada más allá de la actual incertidumbre

«Actualmente nos encontramos en una situación que traerá múltiples turbulencias y un alto grado de volatilidad; así deben saberlo los inversores. No obstante, a pesar de que seguimos siendo prudentes, también es importante saber que es momento de arremangarse y comenzar a invertir basándose en un enfoque disciplinado de gestión de activos, es hora de empezar a invertir en renta variable de forma gradual».

«No es necesario asumir altos riesgos a la hora de invertir en el mercado de renta variable para encontrar atractivas oportunidades de inversión. Estamos invirtiendo de forma activa en renta variable para aprovechar la reciente debilidad del mercado, aunque nos centramos en empresas que consideramos que tienen unos flujos de beneficios estables y relativamente predecibles».

«En 2000, las empresas de gran capitalización cotizaban a un PER de 30 veces, mientras que ahora cotizan a un PER de 13 veces. Estos valores defensivos de gran capitalización ofrecen un buen potencial de rentabilidad, sin suponer un gran riesgo. Entre estos valores se encuentran empresas como Johnson & Johnson o Procter and Gamble. Son empresas con poca sensibilidad económica que tendrán un rendimiento relativamente bueno, independientemente de lo que ocurra. Creemos en la posibilidad de encontrar valores con un atractivo potencial de rentabilidad sin que exijan ir más allá de la curva de riesgo.