La reestructuración de la dirección de Royal Dutch Shell "llega muy tarde", aunque es bueno que admitan "que sus gastos generales son demasiados y los costes insostenibles" señala Jason Kenney, de ING. "Total y Exxon ya han tomado medidas de este tipo. Al anunciarlo hoy (Shell) admite que no tiene una línea clara. Va a ser un proceso de reestructuración lento", agrega. Señala que BP ha recortado unos 5.000 puestos directivos en su reorganización y que se espera una cifra similar en Shell, que ahorraría "cientos de millones". Recomienda mantener y fija el precio objetivo en 1.750 peniques.