La cotización del oro siguió subiendo el martes de mañana en el London Bullion Market y alcanzó los 820 dólares la onza, un precio nunca visto desde enero de 1980, en un contexto de temores inflacionistas, tensiones geopolíticas fuertes y un dólar en caída libre.
'Los precios del oro se beneficiaron a la vez de una ola de adquisiciones de valores refugio causada por las inquietudes geopolíticas y financieras, y temores inflacionistas provocadas por los precios récord del petróleo', resumieron los analistas del banco Barclays Capital. El metal amarillo se beneficia en estos momentos de su calidad de valor refugio. Los ecos de la crisis financiera estadounidense -con el anuncio de pérdidas colosales del banco Citigroup el domingo- y el alza de las tensiones geopolíticas empujaron a los inversores hacia colocaciones seguras. Además, los máximos alcanzados por el crudo alimentan los temores inflacionistas y empujan a muchos operadores hacia el oro, considerado como un escudo contra la inflación.