La OCDE recomienda mantener la actual política monetaria de tipos muy bajos o próximos a cero en la mayor parte de los países miembros de la organización y, en el caso de la zona euro, apuesta por mantener la tasa en el actual 1% hasta finales del próximo año y sólo iniciar una gradual subida de los tipos a medida que la recuperación gane fuerza, lo que podría situar la tasa en el 2% a finales de 2011.