La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) no es partidaria de la aplicación de sanciones a los denominados paraísos fiscales a pesar de que la cumbre del G20 celebrada el pasado 2 de abril en Londres menciona esta posibilidad. "Francamente, creo que nuestro objetivo es que la palabra sanción se quede ahí y que nunca exista la tentación de usarla, porque ha habido progresos en lo sustancial y avances hacia una total transparencia e intercambio de información. Esa es la idea", explicó el secretario general del organismo, Angel Gurría, en una rueda de prensa en París junto al comisario de Fiscalidad, Laszlo Kovacs. Así pues, tras recordar que la OCDE ni "establece" ni "define" las sanciones dejó claro que la expectativa del organismo es "animar" a las jurisdicciones a realizar "más progresos", tal y como se ha visto en las pasadas semanas, y por lo tanto, que la cuestión de las sanciones "ya no es relevante". Gurría confía, por tanto, que se ponga el acento en los "progresos" que se hagan.