La economía británica lo va a tener "bastante difícil" en 2008 debido a los problemas que vive el sector hipotecario mundial, pero no entrará en recesión. Es lo que opina el ministro británico de Comercio y de Inversión, Digby Jones. Durante un discurso en la Cámara de Comercio británica en China, Jones ha señalado que prevé "un final mejor" de lo que la gente espera para los problemas del banco hipotecario Northern Rock, pero no ha podido decir cómo se resolvería el asunto. Northern Rock está intentando encontrar un comprador desde que estuvo a punto de quebrar en mitad de la crisis crediticia mundial de este verano y el Banco de Inglaterra tuvo que salir a su rescate.