El índice de confianza del consumidor elaborado por el instituto económico Conference Board cayó en mayo hasta los 57,2 puntos desde los 62,8 revisados cinco décimas al alza del mes anterior. Se trata de la lectura más baja del indicador en 16 años. Los analistas esperaban una caída de la confianza hasta los 60 puntos. El dato sirve para calibrar la confianza actual y futura de los particulares sobre el devenir de la economía estadounidense, así como su propensión al consumo. Esta variable, el consumo privado, supone casi un 70% del PIB de EEUU, de ahí su importancia de cara a determinar el crecimiento futuro de esta economía.