La confianza del consumidor alemán mejoró en noviembre hasta marcar el mayor nivel desde enero.

Y todo ello pese a un deterioro del panorama económico y a menores expectativas salariales, según un sondeo publicado el lunes.

El índice de la firma GfK contradijo los pronósticos de una caída y entregó una inusual buena noticia para quienes temen que la potencia económica de Europa pueda caer en recesión. La cifra principal del sondeo, basada en una encuesta a 2.000 alemanes, subió a 5,6 desde una lectura revisada al alza de 5,4 en noviembre. Analistas consultados por Reuters preveían una caída a 5,2.