El Consejo de Administración de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) acordó hoy no elaborar un informe vinculante sobre el eventual impacto que la compra del grupo escocés Scottish Power tendría en las actividades reguladas que desarrolla Iberdrola.
Según fuentes próximas al regulador energético consultadas, la decisión se ha adoptado en el transcurso de la reunión, que todavía no ha terminado, por ocho votos contra uno. De esta forma, la compra de Scottish Power no se analizará de acuerdo con la denominada "función 14", que habilita al regulador energético a autorizar o denegar operaciones que afecten a las actividades reguladas (transporte y distribución de gas y electricidad). El Consejo de la CNE ya se había pronunciado sobre esta cuestión el pasado 21 de diciembre, pero ha vuelto a suscitarse.