La Comisión Europea aseguró hoy que su objetivo no es "en ningún caso" bloquear la venta del fabricante de coches Opel a la empresa canadiense Magna, sino únicamente garantizar que las ayudas por valor de 4.500 millones de euros que las autoridades alemanas tienen previsto conceder para hacer posible esta operación respetan la legislación comunitaria. "La intención de la Comisión no es bloquear una determinada operación en el caso Opel, sino aclarar que no ha habido condiciones inaceptables para acceder a las ayudas", dijo el portavoz de Competencia, Jonathan Todd. El Ejecutivo comunitario anunció el pasado viernes que había detectado que "en el mes de agosto las ayudas (de Alemania) estaban condicionadas a la elección de Magna". Esta imposición "sería contraria a las reglas del mercado interior y sobre ayudas públicas", recordó Todd.