La Comisión Europea (CE) dio hoy vía libre a las ayudas puestas en marcha por las autoridades alemanas para evitar la quiebra del HSH Nordbank, consistentes en una inyección de capital de 3.000 millones de euros y una garantía para cubrir sus riesgos de 10.000 millones. El ejecutivo de la UE considera que esas medidas eran necesarias para preservar la estabilidad financiera, pues el derrumbe de la citada entidad habría tenido consecuencias en el conjunto del sistema. Bruselas llegó a la conclusión de que la ayuda alemana respeta las orientaciones sobre el uso de las subvenciones al sector financiero en el actual contexto de crisis y destacó que Berlín tiene tres meses de plazo para remitirle un plan de reestructuración del HSH Nordbank. Esta entidad, con sede en Hamburgo, es el quinto banco regional de Alemania. Además de actuar como banco central para cajas de ahorros, también efectúa operaciones comerciales en la región de Alemania Norte, centradas sobre todo para actividades de navegación, transporte y energías renovables.