El vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, aprobará este jueves prorrogar hasta finales de 2012 el actual régimen que facilita la concesión de ayudas públicas a los bancos por parte de los Gobiernos nacionales.

El régimen se puso en marcha en 2008 tras la quiebra de la entidad estadounidense Lehman Brothers, y estaba previsto que expirara este año. Pero Almunia ha decidido extenderlo un año más ante el agravamiento de la crisis de deuda y la decisión de los líderes de la UE de recapitalizar los grandes bancos europeos con 106.000 millones de euros para que puedan resistir a los problemas.

Los bancos españoles son, tras los griegos, los que más capital adicional necesitan, alrededor de 26.000 millones de euros, según los cálculos de la Autoridad Bancaria Europea. Los líderes europeos quieren que, en primer lugar, busquen fondos en el mercado privado y sólo si no los logran acudan a las ayudas públicas.

Almunia precisará este jueves el precio que deberán pagar los bancos por estas ayudas y las condiciones y modalidades que deberán cumplir. En todo caso, el vicepresidente del Ejecutivo comunitario ha dejado claro que los bancos que reciban ayudas deben reestructurarse para que puedan llevar a cabo su función de financiar la economía real. "En esta coyuntura todavía incierta, no podemos permitirnos dañar la economía con más bancos zombies", ha dicho en una comparecencia reciente.

Almunia ha insistido en que el régimen de crisis terminará cuando los mercados se estabilicen. De hecho, su departamento ya ha preparado una nueva norma sobre reestructuración de bancos en problemas para después de la crisis que endurece la concesión de ayudas públicas.