Ya están sobre la mesa después de meses de negociaciones infructuosas. La Unión Europea ha aprobado el plan de recapitalización bancaria según el cual se exigirá un core capital del 9% por lo que las entidades españolas necesitarán 26.161 millones de euros debido a la devaluación del riesgo soberano nacional, valorado en 6.290 millones. Bruselas señala así directamente a cinco financieras nacionales, a la cabeza de ellas los dos blue chips, Santander y BBVA, que casi sitúa al mismo nivel que Grecia para la que se requerirá 30.000 millones de euros.

El Banco Santander y BBVA son las entidades más perjudicadas por esta medida, obviamente puesto que son las que mayor deuda soberana acumulan en sus balances. Ayer mismo, no obstante, la financiera presidida por Francisco González presentaba resultados en los que mostraba un core capital del 9,1%. CaixaBank, Bankia y Popular son las otras tres entidades que también van a tener que recapitalizarse; mientras que el resto del sector financiero ha quedado fuera del ejercicio.

Esta misma mañana ambas entidades han dado a conocer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores las necesidades de capital que tendrán después de que Bruselas adoptara esta decisión: el Banco Santander, según ha comunicado a la CNMV, necesitará algo más de 1.500 millones de euros, aunque ni ampliará capital ni tocará su dividendo; BBVA requerirá de algo más de 7.000 millones, mientras que Caixabank necesitará 602 millones.

Las entidades españolas, que hoy detallarán sus necesidades de capital a nivel individual, son las más damnificadas del continente, sólo superadas por la banca de Grecia, que necesitarán 30.000 millones para asumir la quita del 50% que les va a imponer las UE, según las cifras publicadas anoche por la Autoridad Bancaria Europea (EBA). El coste para el conjunto de la banca europea será de 106.000 millones.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó su "pleno convencimiento" de que las cinco entidades afectadas serán capaces por sí solas de captar nuevos fondos en el sector privado antes del 30 de junio de 2012 y cumplir la exigencia de la UE de que el nueve por ciento de su capital sea de máxima calidad.



La factura final para España se va a ver reducida en más 8.000 millones debido a que el Gobierno ha conseguido que las obligaciones convertibles en acciones que venzan en octubre del próximo año computen como capital de máxima calidad. El principal beneficiado de esta medidas es Santander, con alrededor de 7.000 millones en convertibles, y Banco Popular con alrededor de 1.000 millones.

De esta forma, la recapitalización final quedará fijada en algo más de 18.000 millones, casi 4.000 millones más que la banca italiana; 9.000 millones más que la francesa y 13.000 millones más que las alemanas.