La segunda compañía de seguros más grande de China, Ping An, ha negado los rumores de una investigación gubernamental por evasión de impuestos que provocaron el desplome de sus acciones ayer en la bolsa. La aseguradora explicó, mediante un comunicado remitido a la Bolsa de Shanghai, que las autoridades fiscales están analizando sus registros de impuestos entre el 2004 y el 2006, pero que es una revisión "rutinaria e inacabada". Debido a los rumores en el mercado, las acciones de Ping An cayeron ayer hasta un 10%, la máxima variación diaria permitida en las bolsas chinas. El desplome también estuvo provocado por las especulaciones que señalan que Ping An tendrá grandes pérdidas por sus inversiones en el banco asegurador belga-holandés Fortis, del que posee más del 5%, después de hacerse con nuevas acciones durante la ampliación de capital del pasado junio.