La alta volatilidad devuelve al primer plano la rentabilidad por dividendo

“Las estrategias con alta rentabilidad por dividendo pueden resultar atractivas en entornos de mercados inciertos”, señala por Aude Scheuer, gestora de fondos en Credit Suisse, ya que “los dividendos sólidos pueden ofrecer una fuente fiable de ingresos a los inversores”.

Así, si en 2021 se despreciaban las acciones con alta rentabilidad por dividendo por ser “poco interesantes”, ahora están recuperando su popularidad, señal Scheuer. “En lo que va de año y debido al aumento de la incertidumbre del mercado, el estilo de dividendo ha comenzado a destacar nuevamente a superar el rendimiento del mercado en su conjunto”.

Si bien 2019 y 2020 beneficiaron a las acciones de crecimiento en detrimento de las estrategias de renta y de valor, ahora esta tendencia se está revirtiendo. “Las acciones con alta rentabilidad por dividendo superaron el rendimiento del mercado de valores en su conjunto, viéndose favorecidas por el actual entorno inflacionista, el aumento de los tipos de interés, el aplanamiento de la curva de rendimientos y una mayor volatilidad del mercado”, defiende Credit Suisse.

En general, debido al alto nivel de distribuciones, “creemos que las acciones con alta rentabilidad por dividendo pueden amortiguar las pérdidas en el precio de las acciones y presentar una cotización más estable que las inversiones tradicionales en el mercado de valores”.

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En un entorno de menor crecimiento económico mundial, se espera que el crecimiento de los ingresos se ralentice y es muy probable que los rendimientos del mercado de acciones se moderen. Por lo tanto, “es probable que los dividendos altos sostenibles representen una parte significativa del rendimiento total, haciendo que las estrategias con alta rentabilidad por dividendo sean, en nuestra opinión, atractivas”. 

Si se analiza el MSCI World Index entre 2001 y finales de marzo de 2022, la rentabilidad por dividendo representó el 38% del rendimiento total. En el caso de los mercados europeos, la rentabilidad por dividendo representó incluso el 76% del rendimiento total. “En tiempos de mercados poco prometedores, este componente cobra mayor importancia”, cree Scheuer.

Credit Suisse piensa además que las empresas que reparten dividendos “tienden a ser negocios relativamente consolidados con flujos de caja fiables y que han superado la fase de reinversión de todos sus beneficios”. Muchas han resistido varios macrociclos y se han asentado en un nivel de dividendo que pueden mantener incluso durante periodos de desaceleración económica.

La clave es centrarse en la calidad de los dividendos

En este universo de alta rentabilidad por dividendo, se puede hacer otra distinción: las acciones con los dividendos de más alta calidad generaron el rendimiento total más atractivo dentro del grupo de acciones con rendimiento superior al índice de referencia. Esta afirmación se fundamenta en un concepto bastante simplificado de dividendos de calidad; no obstante, puede compensar un análisis detenido de las empresas que se vayan a seleccionar como inversión cuando se filtra la calidad.

Algunas empresas tienen que recortar sus dividendos en periodos de desaceleración económica. Por lo tanto, “puede resultar beneficioso realizar una filtración muy exhaustiva de la calidad y se podría considerar la inversión a través de fondos para alcanzar un buen nivel de diversificación, la cual es otra estrategia para obtener un flujo de dividendos más estable”.