La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha revisado ligeramente al alza su previsión de demanda global de petróleo en 2008 y prevé que crezca un 1,1% en 2009, debido sobre todo a los países emergentes. En su informe mensual divulgado hoy, la AIE ha elevado en 80.000 barriles diarios (bd) su previsión de la demanda mundial de productos petroleros este año, hasta los 86,9 millones de bd, porque el sólido crecimiento en los países en desarrollo compensará la contracción en los Estados ricos. Es la primera vez en varios meses que la agencia, que representa a los principales países consumidores, revisa al alza sus proyecciones de demanda.
Por una parte, la AIE ha rebajado en unos 50.000 bd la demanda prevista de los países industrializados (miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE), mientras que elevó en 130.000 bd la de los países que no forman parte de la OCDE. Esta revisión refleja esencialmente ajustes al alza en el Oriente Medio, por una demanda mayor de la prevista de carburantes en Irán y Arabia Saudí, y, en menor grado, en China, donde se revisó la perspectiva de la demanda de nafta. Para 2009, la AIE prevé que la demanda global alcance los 87,7 millones de bd, un incremento anual similar al de 2008. La demanda de los países de la OCDE rondará el año próximo los 48 millones de bd, una bajada del 1,2% sobre 2008, al hacer mella la escalada de los precios del crudo, indica el informe. Prevé que la contracción en la demanda sea especialmente marcada en Norteamérica (con una caída de 380.000 bd), por la "debilidad" de la economía de Estados Unidos y los altos precios del petróleo. En Europa y el Pacífico, la demanda bajará en unos 100.000 bd, porque los precios altos amplificarán "tendencias estructurales". En cambio, se pronostica que la demanda de países no miembros de la OCDE crecerá un 3,8% en 2009, hasta los 39,7 millones de bd. El crecimiento económico "sostenido" en áreas clave, en particular Asia, Oriente Medio y Latinoamérica, impulsará la mayor parte del aumento, recalcó la AIE. La AIE ha advertido, sin embargo, de que varios riesgos pesan sobre sus previsiones, como las perspectivas económicas globales, sobre todo en EEUU y varios grandes países emergentes, la evolución de los precios del crudo cuya escalada alimenta la inflación global, y las condiciones climáticas en el hemisferio norte, entre otros factores. Por otra parte, la oferta petrolera global creció en 285.000 bd en junio, hasta alcanzar los 86,5 millones de bd, gracias al incremento de los suministros de los productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), mientras que la de países que no son de la OPEP, bajó en 65.000 bd. La oferta de la OPEP el mes pasado aumentó en 350.000 bd, hasta los 32,4 millones de bd, al subir las exportaciones de Arabia Saudí y de Irán. En cuanto a los stocks petroleros de los países de la OCDE, los datos preliminares de junio indican para el segundo semestre una progresión de sólo unos 100.000 bd diarios, muy por debajo del aumento medio de 900.000 bd registrado en ese período en los últimos cinco años.