La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que la demanda global de petróleo experimentará un repunte del 1,7% en 2010, lo que supone un incremento de 1,4 millones de barriles al día (mb/d), hasta los 85,2 mb/d. Sin embargo, en 2009  se espera un descenso del consumo de petróleo del 2,9%, hasta los 83,8 mb/d.
La institución dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señala en la última edición de su boletín petrolero que las reservas de los países miembros de la OCDE aumentaron en mayo hasta los 2.768 millones de barriles, un 7% por encima de los niveles del año anterior.

De este modo, los inventarios de los países industrializados serían suficientes para cubrir la demanda de 62,5 días, 7,2 días más que hace un año.

Por otro lado, la AIE apunta que, a pesar de los cortes de suministro sufridos en Nigeria, el volumen de petróleo procedente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) creció en 75.000 barriles al día, hasta 28,7 mb/d, el segundo incremento mensual consecutivo en la producción del cártel.  De este modo, el suministro de crudo de la OPEP se situó en 26,2 mb/d de media, lo que sugiere un cumplimiento del 68% de los recortes anunciados por la organización.

Por su parte, el suministro de petróleo procedente de países ajenos a la OPEP en 2009 ha sido revisado al alza en 330.000 barriles diarios, especialmente por la mayor contribución de Rusia, y ahora se espera que alcance los 50,8 mb/d.  

Asimismo, la AIE prevé un volumen de suministro aún mayor para 2010, para cuando espera una producción de 51,2 mb/d con el crecimiento centrado especialmente en Azerbaiyán y Brasil y gracias también a los biocombustibles, las extracciones estadounidenses en aguas del Golfo de México y las canadienses de las arenas bituminosas.

De todas formas, la AIE sigue considerando que en las oscilaciones de la cotización influyen los flujos financieros especulativos, indicando que el grado de encarecimiento del petróleo en los primeros meses del año no se justificaba por la evolución de la demanda sino que se produjo también por la devaluación del dólar y por un momento de euforia en bolsa.