El rechazo de la mayoría de los bancos acreedores de la división luxemburguesa del islandés Kaupthing a la venta de la entidad a un consorcio de inversores árabes aboca a la filial luxemburguesa a la quiebra, lo que puede hacer perder a los ahorradores belgas con cuenta en la entidad parte de su dinero. Diecisiete de los veinticinco bancos acreedores de Kaupthing Luxemburgo -entre los que figuran ING, Dexia y KBC-, que controlan el 53 por ciento de la deuda reestructurada de la entidad islandesa, se han opuesto hoy al proyecto de venta a un grupo liderado por un fondo de inversión soberano -controlado por el Gobierno- de Libia. El apoyo de los acreedores era un requisito imprescindible para el traspaso, recordó hoy Kaupthing en un comunicado. Alrededor de 20.000 ahorradores belgas están afectados por el bloqueo de las cuentas de Kaupthing, decretado por el supervisor financiero luxemburgués (CSSF, en sus siglas en francés) en octubre pasado tras la nacionalización de la entidad matriz por las autoridades islandesas.