General Motors obtuvo el jueves autorización de un tribunal para solicitar un préstamo de 33.000 millones de dólares a Estados Unidos y Canadá, a medida que avanza en su reestructuración bajo las leyes de bancarrota.  El juez Robert Gerber de la Corte Federal de Bancarrotas en Manhattan otorgó la aprobación final para la financiación durante una audiencia. Cuando GM solicitó la bancarrota el 1 de junio, el juez afirmó que GM podría pedir prestado la mitad del préstamo.  El juez necesitó alrededor de 15 minutos para aprobar la solicitud de financiamiento después de que los abogados de GM indicaran que habían resuelto un número de objeciones.  El préstamo está diseñado para apuntalar a la automotriz hasta que pueda vender sus activos a una nueva compañía que sería propiedad en gran medida del Gobierno de Estados Unidos.