El fabricante estadounidense de componentes para automóviles Johnson Controls, anunció hoy la puesta en marcha de un plan de reestructuración, orientado a reducir costes y a amoldar su producción a la demanda actual, que contempla "reducciones" de plantilla y el cierre de diez plantas. La firma con sede en Milwaukee, en el Estado de Wisconsin, explicó que este programa de reestructuración, que está previsto que se complete antes de 2010, está destinado a acoplar su estructura de costes a las condiciones actuales del mercado. La empresa indicó que este plan tendrá un coste de entre 200 y 215 millones de dólares (entre 151,5 y 162 millones de euros al cambio actual) con cargo en el segundo trimestre del año fiscal.