El Parlamento italiano ha preparado varias modificaciones sobre el plan de austeridad presentado el pasado domingo por el presidente de Ejecutivo, Mario Monti por un valor de 30.000 millones de euros.

Se trataría del adecuación a la inflación de las pensiones a partir de 1.400 euros, en lugar de los 976 euros, que establecía el plan de Monti.

Otra de las medidas es la reducción del impacto del impuesto sobre bienes patrimoniales en la primera casa con un tope de 200 euros, a excepción de las viviendas de lujo, y la graduación de las cuotas para el que se jubile con seis años de retraso respecto al régimen precedente.

Por otra parte, el presidente de la Cámara de los Diputados, Gianfranco Fini y el del Senado, Rentto Shifani, han confirmado las reforma de las pensiones vitalicias de los parlamentarios.

Para el Instituto de Estadística Italiano (ISTAT) estas medidas tendrán un impacto negativo sobre el crecimiento.