La fusión Iberia-Bristish Airways (BA) sigue su curso con el plan de pensiones de la británica como "principal escollo" del que dependerá al cien por cien "el sí o el no" a la operación, pero con una ecuación de canje del 55% para BA y del 45% para Iberia, más favorable por tanto a la española.
A pesar de que  la británica tendrá mayor peso en la compañía resultante, la negociación "ya no es del 60% para British y de un 40% para Iberia", sino "entre dos o cinco puntos de diferencia", lo que la situaría en un 55%-45%, según fuentes consultadas por Europa Press.

"La situación nos ayuda, aunque también dependerá de la postura que adopte British para dar una solución al plan de pensiones", aseguraron dichas fuentes, que en cualquier caso negaron que la fusión "esté a punto de romperse" para reconocer que no está exenta de dificultades.

Hace un año la aerolínea británica firmó un acuerdo con los pilotos que suponía una aportación directa de 800 millones de libras (1.210 millones de euros) para sanear el fondo de pensiones, que acumulaba entonces un déficit de 2.100 millones de libras (3.100 millones de euros). El acuerdo incluía una aportación adicional de 150 millones de libras en los siguientes tres años, dependiendo de los resultados financieros de la aerolínea.

Por ello, se hace necesario dar solución al plan de pensiones de BA, que podría pasar por la externalización de dicho fondo o por no incrementarlo en un periodo de diez años. No obstante, las mismas fuentes ven difícil que una compañía quiera hacerse cargo del déficit que acumula dicho plan.

La complejidad de la negociación está poniendo en evidencia que BA no puede vivir con su actual tamaño sin una fusión, por lo que si no fructificara la operación con Iberia, su situación en el mercado sería complicada, opinaron las mismas fuentes.