Iberdrola ha cerrado el proceso de reorganización de sus negocios de energías limpias, paso previo para su salida a Bolsa, con la suscripción y desembolso no dinerario de una ampliación de capital de su filial Iberdrola Renovables. Esta ampliación de capital se ha suscrito mediante la aportación de la totalidad del capital social de la empresa ScottishPower Renewable Energy por parte de Iberdrola. La sociedad escocesa aglutina las participaciones de casi todas las empresas que tienen actividad de generación mediante energías renovables del grupo ScottishPower, adquirido por Iberdrola el pasado mes de abril.
Iberdrola tiene previsto sacar a Bolsa el 20% de su negocio de renovables el próximo mes de diciembre, según avanzó el pasado 18 de septiembre en Glasgow (Escocia) su presidente, Ignacio Sánchez Galán. La salida al mercado, anunciada el pasado 22 de mayo, se realizará a través de una ampliación de capital de Iberdrola Renovables que se colocará mediante una Oferta Pública de Suscripción (OPS) de acciones. La operación tendrá tres tramos La operación, que está valorada en unos 4.000 millones de euros y será coordinada por el BBVA, Credit Suisse, JP Morgan, Merrill Lynch y Morgan Stanley, tendrá tres tramos, dos institucionales (internacional y español) y uno minorista. Iberdrola Renovables tiene previsto destinar los fondos obtenidos para potenciar su crecimiento sin afectar a la solidez financiera. Tras la fusión con el grupo energético escocés Scottish Power, Iberdrola cuenta con una potencia renovable de 6.826 megavatios (MW) eólicos, de los que un 26% (1.767 MW) están en EEUU, y una cartera de proyectos de 40.152 MW.