Mientras los ecos de Nirvana construían la leyenda de Kurt Cobain, en los círculos financieros las hipotecas multidivisa ganaban en popularidad. La depreciación del yen convertía este producto de alto riesgo en tema de conversación de café y pitillo a finales de los 90 y el “me ha dicho un amigo que” en una trampa que algunos inversores aún están tratando de pagar.

Los finales de los 90 trajeron bajo el brazo una moda que lejos de pasar, ha dejado pillado a más de un inversor. Las hipotecas multidivisa, un producto de alto riesgo, como señala Ignacio Albizuri director de DeltaStock, empezaron a desfilar por el común de las gentes levantando la falda a propios y extraños como un producto-chollo que abarataría el coste de la vivienda de una manera más que notable. Y durante algunos años fue así.

Estos 15 años que nos separan parecen más lejos si miramos la distancia en situación financiera. Los bancos regalaban hipotecas con los huevos kinder y la bolsa era un mundo seductor lleno de posibilidades en el que sólo se podía ganar. En ese ambiente y debido a una notable depreciación en la cotización del yen, en los bares apareció la figura del entendido que haría que nuestra hipoteca se quedara en la mitad.

El concepto es, grosso modo, sencillo. Se trata de una hipoteca suscrita en moneda extranjera que se aprovecha de los bajos tipos de interés de otros países para reducir el costo de la misma al rebajar en varios puntos el interés de su préstamo hipotecario.

Pero para quién aún no este convencido existe un as en la manga. Si este cambio de divisa lo hacemos en monedas más débiles que el euro, el cambio nos beneficia y en caso de que la moneda en cuestión se aprecie frente a nuestra moneda, no hay problema buscamos otra, previo pago de comisión, y punto.

Visto así ¿porque los expertos consultados por Estrategias de Inversión recelan tanto de este producto?

A pesar de la directiva Misi, un intento de hacer más transparente el producto, Ignacio Albizuri es muy claro en este aspecto, “no son productos para un cliente retail, se necesita ser un experto en la materia para que la jugada salga bien”. Lo cierto es que el mercado de divisas no es especialmente tranquilo y no estar atentos a lo que sucede en él pude dejarnos buenos pufos.

Según señala Patricia Mata, analista de CMC Markets, “los caballos ganadores son el YPY y el CHF, eso sí hay que recalcar que el Yen Japonés suele tener un tipo de interés más bajo que el Franco Suizo, pero también el Franco Suizo es más estable que el Yen Japonés a la hora de cambiarla por Euros.”

De momento y según el rango lateral en el que se mueve el par euro/yen, Miguel Ángel Rodríguez, analista asociado a X-Trade Brokers señala que no es momento ni de cambiarse ni de iniciar una hipoteca referenciada en yenes. “No veo una recuperación del euro en el corto plazo”, señala, “el riesgo beneficio no presenta un ratio demasiado interesante teniendo en cuenta el tipo de cambio.”

Pero la verdadera recomendación de la mayoría de los expertos es alejarse de este tipo de productos a no ser que se sea un experto en el tema. De hecho, señala Javier Flores analista de Dracon Partners EAFI, se está recibiendo mucha sobre la manera de salir de este producto con el menor agujero posible; y es que muchos de los clientes se quejan ahora de la falta de información, de lo mal que fueron informados.