Ferrovial está en el centro de atención de todos los inversores gracias a su filial británica BAA. La posible venta de alguno de sus aeropuertos, para evitar los problemas de monopolio, ha provocado una eclosión de grupos interesados en la posible operación. Hasta seis grupos han mostrado su intención de comprar Gatwick, uno de los candidatos de venta, incluida la española Abertis.
Otro paso más en el culebrón de Ferrovial. Hace unas semanas se conoció la investigación que estaba realizando la Comisión británica de competencia sobre el gestor aeroportuario BAA, filial de la constructora española. La compañía está a la espera de la citada comisión se pronuncie sobre una posible situación de monopolio que no llegará hasta 2008 e implicaría dejar la gestión de algún aeropuerto. En este sentido, Ferrovial podría poner en venta alguno de sus aeropuertos antes de verse obligada por la decisión del organismo regulador. Con esta decisión, un nube de aspirantes se han pronunciado en la compra del aeropuerto de Gatwick, lo que ha provocado que las acciones de Ferrovial se hayan disparado cerca del 9% en las últimas sesiones. Entre los pretendientes podrían estar algunos Hedge Funds, el banco australiano Macquarie, la filial de ACS Hotchief o la española Abertis. Estas compañías tendrían que competir con Dubai Aerospace y Fraporte que ya han confirmado públicamente su interés de adquirir las instalaciones del aeropuerto británico. Quejas ¿con solución? La avalancha de críticas vertida sobre la gestión de BAA en los aeropuertos tendrá su desenlace en los próximos dos años, fecha en que finalizará la investigación que está llevando a cabo la Comisión Británica de Competencia. Entre las principales quejas e encuentran las colas en el aeropuerto, la falta de higiene o incluso la pérdida de las maletas. BAA admitió el pasado 8 de agosto que la experiencia de muchos usuarios no era satisfactoria en sus aeropuertos y lo achacó “a la falta de capacidad” de las terminales de los aeropuertos de Londres. La compañía aseguró que"tiene definidos planes ambiciosos para transformar los aeropuertos". Sin embargo, destacó que la compañía necesita "el apoyo político" a sus planes de crecimiento, además de un marco comercial y regulatorio "que incentive sensiblemente las inversiones.