Unas cuarenta empresas británicas del sector de la construcción, entre las que figuran algunas de las más importantes, son sospechosas de haber comprado información confidencial sobre trabajadores para decidir si los contrataban, informa hoy la prensa británica. Entre las grandes constructoras implicadas figuran Balfour Beatty, Laing O'Rourke y Costain, publica hoy el diario de The Guardian. La compañía inglesa que proporcionaba esos datos, como hábitos laborales o pertenencia a sindicatos, The Consulting Association, ha sido clausurada, mientras que su director, el investigador Ian Kerr, será sometido a un proceso legal, informó la BBC.