Goldman Sachs rebaja su precio objetivo de Iberdrola  a 8,5 euros desde 8,7 euros  y mantiene su recomendación de neutral tras la ampliación de capital de 1.325 millones de euros. Señala que la ampliación dará al mercado más confianza sobre la capacidad de la compañía para financiar su crecimiento, especialmente en renovables, aunque advierte de que muestra que los gestores sienten presión de las agencias calificadoras.