El Gobierno de Venezuela, que decretó el pasado viernes una devaluación del bolívar fuerte y el establecimiento de un segundo tipo de cambio, decidió que la compra de divisas para el pago de la deuda privada externa se hará a la tasa que fijen el Banco Central y el Ejecutivo. La decisión fue publicada en la Gaceta Oficial este lunes, que contiene además un convenio cambiario que oficializa que, a partir de ahora, habrá un tipo de cambio de 2,6 bolívares fuertes por dólar, para rubros considerados como prioritarios, y otro de 4,3 bolívares fuertes por dólar para otros sectores como el automotor, textil y telecomunicaciones.