Los problemas de deuda de Grecia son producto del propio país y no se deben a la crisis financiera mundial, dijo el primer ministro heleno, George Papandreou, que se comprometió a reducir la corrupción y garantizar que no se malgasta el dinero público. Grecia enfadó a sus socios de la Unión Europa con una gran revisión al alza de su déficit público tan sólo hace unas semanas y la calificación de la deuda del Estado ha sido reducida por las agencias Fitch y Standard & Poor's. En una rueda de prensa el viernes tras participar en una reunión de líderes de la UE, Papandreou dijo que los problemas que enfrenta su gobierno "son serios y los retos son enormes".