El Gobierno alemán anticipa que no habrá más casos como el del banco hipotecario Duesseldorfer Hypothekenbank AG, que esta semana tuvo que ser comprado por una asociación bancaria tras convertirse en la última víctima de la crisis crediticia mundial. "No esperamos más casos", dijo el miércoles Thomas Mirow, viceministro de Finanzas. "Este tema nos ha tenido ocupados mucho tiempo". El banco, una de las entidades hipotecarias más pequeñas de Alemania, no tiene exposición a las hipotecas residenciales de alto riesgo en Estados Unidos, pero desde principios de año sus dueños se vieron obligados a inyectar capital nuevo por EUR150 millones.