El consorcio automovilístico General Motors se situó como líder de ventas en Estados Unidos durante los cuatro primeros meses del año, al comercializar 1,06 millones de unidades, lo que se traduce en una reducción del 12,6% frente a los datos de los mismos cuatro meses de 2007. El segundo fabricante estadounidense de automóviles en cuanto a entregas en el mercado local durante los cuatro primeros meses del año fue Ford, que comercializó 784.465 unidades, lo que representa una reducción del 10% al compararlo con las 871.583 unidades vendidas por la firma del óvalo en los mismos meses del año anterior.