El primer ministro británico, Gordon Brown, rechazando sugerencias de un desacuerdo entre él y el gobernador del Bank of England, Mervyn King, respecto a un estímulo fiscal, dijo que su país no debe descartar tomar la acción que sea necesaria para impulsar el crecimiento. Brown espera persuadir a otras economías desarrolladas y en desarrollo en la cumbre del Grupo de los 20 (G20), que se realizará el 2 de abril en Londres, para que acuerden un gasto ambicioso que busque sacar a la economía mundial de la recesión. King advirtió el martes al Gobierno británico que su fuerte déficit de presupuesto significa que cualquier nuevo paquete de estímulo fiscal deba ser asumido con cautela.
En una ronda de entrevistas con medios británicos durante una visita a Brasil, Brown se esforzó por minimizar cualquier desacuerdo con King respecto a la conveniencia de una inyección adicional de efectivo para impulsar la economía golpeada por la recesión.

"Creo que lo que Mervyn King estaba diciendo es lo que siempre he dicho: que se debe ser cauteloso acerca de todo lo que se haga", declaró Brown.

"Mervyn King dijo de hecho que estaría preparado para apoyar las acciones focalizadas y creo que eso es algo justo (...) No debemos descartar la acción que sea necesaria para (lograr mayores) empleos y crecimiento", agregó el líder.

Indicando que King había sostenido que las acciones focalizadas podrían ser necesarias, Brown dijo: "Eso podría incluir acciones sobre hipotecas u obras públicas e inversión".

Brown realiza una gira por Europa, Estados Unidos y América Latina para reunir apoyo para la cumbre del G20, que buscará vías para reforzar la economía mundial y asegurar que los errores que condujeron a la crisis bancaria no se repitan.

Durante el viaje, Brown ha enfatizado que el estímulo fiscal es solo una de las medidas que Gran Bretaña ha tomado para impulsar la economía, junto con recortes de tasas de interés y la compra de activos por parte del banco central.

Algunos periódicos han dicho que esta postura indica que Brown estaría alejándose de un nuevo estímulo fiscal en el presupuesto de abril.