No hay discusión. Si tuviéramos que elegir un valor claramente perjudicado por los inversores, no sólo a lo largo del año, si no desde que comenzó la crisis, la respuesta sería bastante evidente. Gamesa ha sido castigada por el mercado, quizá de manera excesiva,
Gamesa ha sufrido un castigo del 85% de recorte en la cotización de sus títulos si nos centramos en sus máximos… y las perspectivas no son demasiado halagüeñas tampoco.Gamesa se puso el vestido rojo y no parece que vaya cambiarlo de momento.
 
Los valores del sector de renovables no pasa por su mejor momento. Entre ellos, Gamesa es protagonista negativa al ser uno de los valores más castigados desde que en 2008 se iniciara la crisis. Los títulos del valor han caído de manera estrepitosa hasta los 4,951 euros en los que cerraba ayer la sesión. Eso supone haberse dejado en lo que va de año más de un 57%... y la cifra se vuelve esperpéntica si vemos la rentabilidad desde los 35 euros en los que cotizaba a mediados de 2008; ha perdido casi un 85% de su valor.
 
Analistas consultados por Estrategias de Inversión coinciden en que el castigo está siendo excesivo, pero las perspectivas que se apuntan desde Hanseatic Brokerhouse por ejemplo, no dejan hueco a la esperanza. Según Alejandro Martín, subdirector en España de la casa “Gamesa sigue presentando uno de los peores aspectos a nivel relativo de todo el Ibex 35”. Y es que según el experto, el valor presenta “una clara tendencia bajista.”
 
De momento y ante posibles rebotes, el analista de Hanseatic advierte de que cualquier movimiento al alza del valor debe ser tomado como “un mero repunte puntual”. Además el experto sigue sin descartar una posible caída de aproximación hasta los 4 euros en las próximas semanas.
 
Lo cierto es que Gamesa no es más que la cara visible de un sector, el eólico, que está pasando su particular Vía Crucis. Vestas, homóloga europea de la española, no está pasando tampoco por sus mejores momentos. Ayer conocíamos que el consorcio danés ha sufrido una pérdida de 75 millones de euros, además de anunciar un despido masivo de unos 3.000 empleados, justificado por unas perspectivas poco esperanzadoras. Y es que la facturación se redujo hasta un 3.484 millones de euros, lo que supone una reducción del 16%.
 
La industria de fabricantes de aerogeneradores se ha sobredimensionado, se afirma desde IG Markets. A pesar de ello, Soledad Pellón, asegura que Vestas o incluso Gamesa siguen siendo “empresas fiables”, pero la crisis ha causado un recorte en las inversiones en energías renovables, que se han quedado en un segundo plano. Las perspectivas por tanto, según la analista, no se han podido cumplir.
 
El propio Guidance de Gamesa fue muy conservador, como señala José Lizán, analista de Nordkapp. A pesar de la internacionalización del valor, “el marco regulatorio en España sigue pendiente de de definirse” lo que hace pensar al experto que todo el sector va a estar flojo. Sin embargo desde Nordkapp se aconseja entrar de manera cauta y moderada en el valor, ya que ven posible un rebote hasta los 5.8/6 euros de aquí a final de año.