La petrolera portuguesa Galp Energia  casi logró triplicar su beneficio ajustado durante el cuarto trimestre,  gracias a la demora producida a la hora de trasladar el descenso de los precios del crudo a sus clientes.  El beneficio neto ajustado aumentó en el cuarto trimestre hasta 125 millones, frente a los 42 millones del mismo periodo del año anterior.  La facturación se incrementó un 4% a 3.580 millones en el cuarto trimstre, frente a 3.440 millones de euros en el mismo trimestre del año anterior.